Purificación de los vasos sagrados después de la Sagrada Comunión
* Distribución y recepción de la Sagrada Comunión bajo las dos especies
- Tanto La Instrucción General para el Uso del Misal Romano, como el documento Normas para la Distribución y Recepción de la Sagrada Comunión Bajo las Dos Especies para las diócesis de los Estados Unidos, mantienen el principio de “La Sagrada Comunión bajo las dos especies es donde más perfectamente se manifiesta el signo del banquete Eucarístico. Ya que en esta forma de recepción hay un signo más luminoso de la Eucaristía” (IGMR #281, Normas #20).
- La distribución y recepción de la Sagrada Comunión bajo las dos especies ha sido la práctica en las parroquias de la Arquidiócesis de Chicago durante los últimos 20+ años para el beneficio de los fieles.
- No debería haber cambios a esta laudable práctica. La Comunión con la copa debe continuar y ser recomendada para todos los fieles
Purificación de los vasos después de la Sagrada Comunión
- En Marzo del 2002, los obispos de los Estados Unidos recibieron un indulto de la Congregación del Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos para permitir a los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión, bajo la discreción del obispo local, purificar los vasos después de la distribución de la Sagrada Comunión.
- En el Adviento del 2002 el Arzobispo de Chicago, Cardenal Francis George, O.M.I. dio este permiso a las parroquias e instituciones de la Arquidiócesis.
- En el 2006, los obispos de los Estados Unidos solicitaron una extensión del indulto y fue negada.
- Por lo tanto, la purificación de los vasos sagrados después de la Sagrada Comunión es llevada a cabo por el sacerdote o por el diácono; en la ausencia de un diácono, la purificación la realiza un acólito instituido (IGMR #182, 192)
Opciones a considerar en la purificación de los vasos sagrados después de la Sagrada Comunión
En General
- Los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión deben consumir lo que queda de la Preciosa Sangre en la copa que han usado.
- Cuando hay un gran número de copas es permitido esperar hasta que la Misa haya terminado en lugar de llevar a cabo la purificación de las copas en el altar o en la credencia después de la Comunión. (IGMR #183).
- En este caso, las copas son llevadas a la credencia y se cubren apropiadamente con un una tela limpia. Después de la Misa son llevadas a la sacristía, donde el diácono o el sacerdote las purifica después de saludar a las personas. Después que las copas han sido purificadas, son lavadas ya sea por el sacristán o por cualquiera de los ministros, como usualmente se ha hecho.
- Como parte de la formación continua de los ministros extraordinarios y de los sacristanes, estas directrices deben serles dadas a conocer antes de Diciembre 3.
En parroquias e instituciones donde hay un diácono o diáconos asignados
- En las Misas donde hay un diácono asignado, es muy apropiado que después de Misa, purifique los vasos antes de ser lavados como usualmente se hace.
En parroquias e instituciones donde no hay un diácono asignado
- Las copas y otros utensilios para la Sagrada Comunión son llevados a la sacristía después que ha terminado la Misa.
- Si hay un gran número de copas que deben purificarse, o por constricciones de tiempo, el sacerdote puede purificar vertiendo agua en el primer cáliz, enjaguándolo de la manera usual y la vacía en el segundo cáliz, luego en el siguiente y así sucesivamente. Después de que ha terminado con el último cáliz procede a consumir la ablución. Los vasos entonces son lavados por el sacristán o cualquiera de los ministros como usualmente se hace.
- El sacerdote celebrante puede ser asistido en la purificación de los vasos sagrados por otros sacerdotes de la parroquia después de la Misa.